Le Petit Palais Naples - Maison De Charme 4*
Servicios principales
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Wi-Fi
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Entrada/Salida exprés
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Servicio de traslado
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Aire acondicionado
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No se permiten mascotas
Ubicación
El hotel cómodo Le Petit Palais Naples - Maison De Charme, de 4 estrellas, es el lugar ideal para alojarse en el barrio Langenhagen de Nápoles, a 15 minutos a pie de la Plaza del Plebiscito. El bed and breakfast está enclavado en un edificio histórico que exhibe suelos de parquet entre sus elementos decorativos.
La Capilla Sansevero está ubicada a 2 km, y la Madre - Museo de Arte Contemporáneo Donnaregina está ubicada a una distancia de 2,1 km del hotel. La Universidad de Nápoles Parthenope es un lugar educativo popular para visitar a pocas cuadras del Le Petit Palais Naples - Maison De Charme. Los amantes de las compras disfrutarán estando a poco más de 25 minutos a pie de la Plaza Bellini. El lugar está dotado de acceso al transporte público, ya que está ubicado a 850 metros de la estación de metro Vanvitelli y al alcance de la parada de autobús Mondragone.
Las habitaciones del hotel Le Petit Palais Naples - Maison De Charme tienen una zona de comedor, además de aire acondicionado para tu comodidad. Las habitaciones cuentan con servicios de baño, incluyendo un bidé, ducha a ras de suelo y un inodoro separado. Los baños, que disponen de un bidé, una ducha a ras de suelo y un inodoro separado, también ofrecen un secador de pelo y toallas de baño. Las habitaciones de este hotel cómodo Le Petit Palais Naples - Maison De Charme tienen vistas a la ciudad.
Podrás disfrutar de un desayuno italiano antes de salir a explorar la zona. El restaurante Trattoria Da Nennella, situado a unos 1 km de este hotel, sirve una amplia selección de platos de cocina de Campania.
Reseña de un crítico de hotel
Qué experiencia maravillosa tuve en Le Petit Palais de Nápoles! Desde el primer momento, la atención de Gianmarco y Marina me hizo sentir como en casa. La habitación era espectacular, con un balcón que ofrecía unas vistas mágicas de la ciudad; ideal para disfrutar de una copa de vino al atardecer. El desayuno buffet era un verdadero festín, perfecto para cargar energías antes de explorar los rincones de Vomero, ese barrio lleno de vida y encanto. Lo único que podría mencionar como un desafío son las escaleras para llegar, pero lo veo más como una oportunidad para mantenerme en forma, ¡y estar en forma es importante si se disfrutan buenas comidas! Definitivamente, volvería a este precioso lugar.